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Sorolla y su tiempo

Sorolla y su tiempoBajo el título de “Sorolla y su tiempo”, la Fundación Mercedes Calles y Carlos Ballestero ofrece en Cáceres una muestra de primer nivel de la pintura española del cambio del siglo XIX al XX, procedente de la colección del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana.

La producción artística de finales del siglo decimonónico, tradicionalmente llevada a un segundo plano durante la centuria siguiente, se encuentra hoy en un momento de importancia y puesta en valor fundamental, lo que viene a aumentar el valor intrínseco de los nombres que se representan. Son numerosas las exposiciones, publicaciones y referencias que hacen que esta muestra se encuentre en plena actualidad.

La exposición de las sesenta obras que la componen permitirá a los visitantes la contemplación y el acercamiento a las que pueden considerarse, sin género de duda, figuras fundamentales del panorama pictórico español de aquel momento. Desde punto de vista estético, el discurso expositivo se centra en la bipolaridad entre el estilo de Sorolla y la escuela valenciana, caracterizado por el luminismo y el uso del color vibrante, el realismo, y la pintura de Zuloaga, con un carácter más simbolista y psicológico, reflejo del espíritu del 98.

La notoriedad de Joaquín Sorolla en el panorama viene avalada en esta exposición por un total de diecisiete obras ejecutadas entre los años 1887 y 1920, que comprende toda su etapa de plena madurez, donde su estilo está ya completa está completamente definido. Así, se podrán contemplar piezas claves dentro de su producción, que definirán los de su estilo, como es el caso de “Niña en la Playa”, de 1904, con sus características pinceladas sueltas que captan luces, sombras y reflejos de forma momentánea y fugaz.

En el caso de Ignacio de Zuloaga, son nueve las obras presentadas, en su mayor parte retratos, pero sin faltar el paisaje o escenas de tema taurino, presididas todas ellas por ese espíritu reflexivo y un peso simbólico importante, a través de una técnica marcada por la definición de las formas a partir de la aplicación del color.

Además de las dos figuras citadas, nombres como los de Santiago Rusiñol, Hermen Anglada Camarasa, Gonzalo Bilbao o Ignacio Pinazo, no vienen sino a reforzar la relevancia de la exhibición, ayudando a establecer un diálogo entre las diversas escuelas regionales españolas. Con sus diferencias y similitudes, nos permitirán realizar un viaje de pleno disfrute a partir de personas y paisajes. Desde los naranjales hasta la costa mediterránea, pasando por los jardines de Aranjuez y el Generalife, algún coso taurino, bosques y ríos, hasta los canales de Venecia, y con personajes, conocidos o anónimos, que nos ilustran una época y unas costumbres a través de escenas de gran cotidianeidad.

Nos complace enormemente poder traer esta relevante exposición, perteneciente a la colección del Museo de Bellas Artes de la Habana, que permite exhibir en Cáceres y Extremadura, en la Casa Palacio de los Becerra, una muestra de la mejor pintura española de su tiempo, oportunidad única de ser visitada en el marco de la labor de difusión de la cultura y en apoyo explícito a la ciudad como capital cultural europea para 2016.